viernes, 8 de mayo de 2009

who am I?

¿Quién soy yo? ¿qué y/o cómo?¿dónde?¿por qué y hasta cuándo?¿desde dónde?¿hasta qué? ¿y hasta donde? y si es así ¿por qué hasta allí? .

Lo cierto es que no lo sé. Aprendí a solaparme con una forma de vida muy al azar ya desde pequeño. Siempre soy el que escribo, el que narra circunstancias casi siempre ajenas a mí, sólo algunas de las palabras dichas desde mi aquí cada día circunscriben en torno a lo que un día supuestamente fui. Y sin embargo a veces parezco no tener ni un solo atisbo de consciencia, que no conciencia. Creo que de eso afortunadamente me quedan víveres en la despensa.

Reconozco en mí una vida virtual llena de cosas que nunca se palpan. No por ello son menos reales ni mucho menos imposibles.

Pero hubo otros días en los que debí sentirme pleno de todo lo carnal y palpable. Yo viví momentos que nunca debí olvidar, he supuesto cosas horribles, me perdí un día desorientado por la nieve a -2ºC en un coche que debió decidir quedarse parado a eso de la una de la mañana de una noche de Enero. Un día hice un bizcocho que gustó a todos mis vecinos. La mujer de mi vecino se enamoró de mi y vino a decírmelo una tarde mediante excusa de una gotera que caía en el techo de su baño. He besado a una mujer hasta 5 años mayor que yo. He dormido en un bed&breakfast por un solo dólar. Di un concierto en el “underground” de Picadilly Square de Londres ante la atenta mirada de todo aquel que pasaba y miraba. En sólo 20 minutos había ganado 8 libras, lo suficiente como para comer de ellas mi gran amigo Tomâsz, el Ucraniano y yo, en un restaurante propiedad de un luso con cara de pocos amigos que nos invitó a comer porque su mujer era de Granada y hacía unas croquetas que estaban de muerte y que a Tomâsz no le hicieron mucha gracia porque decía que echaba de menos las “КАТЛЕТКИ” que su madre le hacía por navidad en un pueblito muy al sur de su país, a unas 2 horas de Kiev. Yo he abrazado a un amigo para que llorara en mi hombro. He manipulado pruebas que demostraban que mi vecina era tonta de remate. Yo me tomé un whisky con hielo con uno de los investigadores que inventó la fecundación in-vitro, muy de noche y en el hemisferio sur del planeta . Yo amé a una persona a la que nuca debí haber amado. Estuve a punto de morir en un accidente cuando sólo tenía 5 años 4meses y 17 días cuando iba al colegio. Yo en ese mismo lugar, donde no debí morir de milagro, pinté con tiza el principio de un paso de cebra sin saber lo que hacía, sólo porque había escuchado a mi padre decir que ¡ahí debía existir un paso de cebra!. Al día siguiente llovió, y se borró, pero a los 23 días unas personas muy amables lo pintaron con pintura y ya no con tiza. Recuerdo que mi padre no quería que pasase por ahí nunca más. Hoy creo que lo hacía más por él que por mí.

Yo me he acostado con 18 mujeres a la vez, en el aeropuerto de Stansted, porque mi vuelo se retrasó por una niebla muy densa y debí pasar la noche junto a un equipo de rugby femenino que viajaba hacia Alemania y que se quedaron como yo, esperando que se levantase la niebla supongo. Yo he dicho que me acosté con 18 mujeres a la vez, no que hiciera el amor con todas ellas a la vez. Una cosa es lo que se dice, y otra lo que cada uno se imagina cuando se dice ese algo. Yo delaté a un mentiroso delante del mentido. Publiqué mi primer libro de poemas cortos cuando menos enamorado estaba. No he visto dar el último suspiro a nadie.No me gusta Kandinsky, ni tampoco Baudelaire ni todos estos desfasados de la New Age. He luchado contra gente mucho más fuerte que yo. Nunca perdí, siempre supe retirarme a tiempo. Gané pues.

Nunca he orinado en el mar, me parece una broma de mal gusto. Sí que lo hice en una piscina, pero involuntariamente, digamos que sólo tenía 3 años. Recuerdo aquel momento de placer inmenso como si fuera ayer. Tuve una novia que decidió estudiar psicología porque creía que todo el mundo estaba igual de chalada que ella y que por ello se forraría. Nunca dije una mentira que no fuese verdad, aunque solo fuera a medias. Yo al menos ponía esa mitad. Nunca diversifiqué mis amores, un amor era único e indisoluble, de haberlo hecho entonces no habría tenido ni uno solo y quizá no estaría escribiendo esto hoy ni sería quien soy. Yo siempre respeté a mis enemigos., aunque aún no sepa quiénes son. Yo nunca he cocinado para 3. Siempre para 2, para 4 o más de 4 comensales, pero nunca para 3. Arguiñano probó una de mis berenjenas confitadas con queso y salsa de caramelo y le gustó porque repitió otro trocito y preguntó que qué era ese sabor a flores. Yo le dije que un cocinero nunca desvela sus buenos secretos, que si quería le decía lo que llevaba, pero que lo de las flores no se lo diría.

Me encantan Kandinsky, Baudelaire y todos estos desfasados de la New Age. Antes dije que no me gustaban, no que no me encantaran.

Y que conste que yo nunca he estado a punto de casarme con una mujer 46 años mayor que yo sólo por dinero ni tampoco he visitado nunca a prostitutas “sex for Money”. Con eso quiero decir que creo en el amor y no en el dinero y que creo en el sexo con amor y no en el sexo con dinero. Al fin y al cabo, mezclarlo todo cuesta poco, saber separarlo cuesta aún menos.

Y sin embargo, ¿quién soy yo? . Alguien en quien, a la mínima de cambio, desconfías.

S’il vous plaît…

miércoles, 6 de mayo de 2009

slow metabolism | off my life

Debí aprender y practicar no sé cuantos idiomas para comprender que yo ya no formaba parte de nada tuyo. Al fin y al cabo es una manera de tener que retroceder otra vez en el tiempo y volver a sincronizarme con mi vida más mia y anterior.

Ayer mismo me despedí del amor de mi vida. Debió decirme "von voyage", quizá arrivederchi o no recuerdo si mas o menos tchüss en un alemán muy rígido y sin faltas de ortografía.
Los amores de nuestra vida son aquellos que uno siente tal así, es decir, aquellos que marcan un antes y un después, esos que despiertan el interés por textos de ciencia y química, amor por las cosas de tamaño menor que una micra, pasión por esos pequeños sorícidos que cuelgan de las paredes de nuestra imaginación, esa remota que pone todo el cuerpo en stand by durante minutos sin que ni un solo úsculo de nuestro cuerpo de fe de vida presente.

E aquí, el amor de mi vida viene a ser una mujer muy de sus cosas, plebeya, sonora y muy hábil con las matemáticas y los juicios de valor de la lógica. No podía ser de otra manera que seductora y simple, con una sonrisa espantapájaros muy universal sin por ello ser estándar, con aires de mujer fatal que con un solo tacón podría quebrar el mundo en dos pedazos muy visibles. Me gustará para siempre su boca porque imitaba estilos muy pictóricos, con puntos de luz muy distorsionados por un brillo de piel muy sana, muy "pehachenéutra" y lumínica.

Tenía unos ojos muy poco hundidos en la cuenca, no era muy visceral si no se la enfadaba mucho. Cuando tenía que decidir entre dos cosas siempre elegía la más difícil, aunque en ello le fuera la vida y la suerte. Pensaba tanto que ella a si misma se decía demasiado, pero nunca basta. Le encantaba mirar y leer, era por ello observadora, aunque le venía de un gen automático heredado quizá de su abuelo materno.

A mi me ella me encanta porque era singular en sus rasgos de felicidad, muy parasimpáticos y azucarados. Su piel debía ser muy fina y delicada, con un tono muy superior de color siempre cálido y adorable. Sé que usaba gafas y que cuando llora éstas se le empañan. También sé de ella que nunca recuerda lo que sueña, y se siente desafortunada por ello. Mientras duerme su cuerpo no para, está activo y armónico.

Ahora que me despidió para siempre debo empezar a quitarme de la cabeza que exista, es mejor seguir pensando por siempre que se trata solo de un retrato virtual y para nada visual. Debo sacar todos los muebles de dentro, airear las estancias, poner perfume allí donde fuere necesario, mejor si es abundante, para que borre cualquier indicio que vuelva a llevarme matemáticamente a ella.
Digamos que lo difícil viene ahora, toca limpiar y sacar lo no válido, reponer los lugares, ambientarlos con otra luz más acorde, un poco mas baja, y así ayudar a que todo se calme y no acabar yendo los domingos a la misa de tarde. Me siento como con el metabolismo muy lento, veo la mañana pasar muy despacio, y cuando la gente me sonríe pienso en comida envasada en lata sin conservantes ni colorantes, y todo está como con otra luz más tenue, más triste, más marítima y traumática. Hoy no tengo ganas de nada.
Pero prometí que tus deseos se cumplirían, y así lo haré. Descansa en paz pues, nadie, incluído yo, habrá de molestarte.

martes, 5 de mayo de 2009

fucSHEa

Anoche tuve un sueño apoplégico. Era algo así como cinematográfico a lo Match Point, muy antiviral e impreciso. Soñé con una chica a la que en ningún momento vi nada que no fuera su rostro así muy puestecito con tonos cool de carmín crespados, como si hubiera llegado al sueño corriendo de puritita carrera para no perderse ningún fotograma.
Cuando llegó aún estaban los créditos del principio, eso si, mi nombre ya había pasado y de fondo sonaba una orquesta muy peculiar que tocaba el saxo con una baqueta sintética, había un pianista que tocaba el piano con plumbs como si fuera un xilófono y una mujer mayor daba el "do de pecho" muy enigmático y sonoro.
Menos mal que ella no hizo demasiado ruido al entrar en el sueño, y se coló en la escena paseando por una calle así como muy Neoyorquina, abriéndose paso entre multitud de gentes y taxis amarillos. Miraba hacia adelante, como buscándome entre tanto espesor. Llevaba un pret â porter de los 90, así como muy caido en raso de color fucsia, muy redentor y brillante.
Se pintaba los labios muy al estilo pin-up, excesivamente hidrosolubles a un beso. En más de una escena durante el sueño me manchó los labios y el cuello, como quien diría me los pintó y me los repintó con esos besos efusivos que "bienme ella dabame".!oh my god! Qué flagelo tan sublime... la sensación inequívoca de que allí donde hay sensibilidad es más fuerte el martirio. Me besó a la puerta de un burguer king, en la puerta de un bar regentado por un alemán que siempre llevaba consigo un perro de color azul que se había hecho famoso por eso, por ser azul y a la puerta de uno de estos cines de pernoctar, en un bus stop y en el mismito bus sin stop, entre gente muy callada que ruborizaba de verguenza cuando veían la faldita fucsia y los talones levantados para alcanzar mi boca.
Todo era tan raro que en ningún momento le dije "i love you". Y me daba motivos, pero chica, a mi es que me dan miedo los perros azules, los burguer king y ese pret â porter tan fucsia. Llevaba un perfume muy fuerte y muy sensual, diría incluso hasta que era de hombre, mezclado con desodorante roll-on anti-manchas blancas en oferta. Portaba un bolso de vinilo sintético a juego con sus zapatos de charol de un color 3 tonos más oscuro que el fucsia del vestido (fucsia -3t). Tenía un pelo largo muy largo y moreno, así un tanto ondulado, recogido sobre la nuca dejando caer 3 mechones sobre los hombros, muy descuebiertos, demasiado descubiertos diría yo, muy tostados de sol y de luz. (Me pasé dos de las seis horas del sueño cubriéndole los hombros con un chal blanco transparente de gasa india).
Ella siempre me miraba y sonreía,me pedía que le hiciera el amor virulentamente en cualquier rincón de la ciudad. Era cruelmente atrevida. Yo un poco más timido la invitaba a comprar bolsas de migas de pan para dar de comer a las palomas en un parque muy al sur de la ciudad. Las vendía una tendera afroamericana muy gruesa, que llevaba un gorro de lana pajiza rematada con una margarita de alambre y cerámica. En el sueño tenía las manos muy rojas y enormes, tanto que alcanzó las dos bolsas de pan en tan solo un gesto. Tenía 2 palomas en su rededor, una sobre un hombro, la otra en la mesa dispensadora. Esta última picoteaba con afán todo lo que estuviera a su alcance, incluso me picoteó a mi los dedos de la mano cuando fui a coger una moneda de 2 Yens que se me cayó pagando a la tendera.
Esa era otra circunstancia. Una ciudad muy neoyorquina, un parque muy al sur, pero el dinero en Yenes, y todo el mundo llevaba
mascarilla antiviral. "P" o "S" decía que era porque la gente temía contagiarse de su amor por las cosas. La banda sonora del sueño nos perseguía allá donde fuéramos. Tocaban temas muy desfasados. Siboney, Aquellos ojos verdes, Qué será de mi vida, Feeling good... estaban parsimoniosamente locos todos ellos. No paraban de tocar música, incluso cuando les dí 10 yenes para que pararan en un momento en el que creí volverme loco porque no entendía al chef que nos preguntaba en medio de una terraza muy al pie de la calle, si el entrecoz lo queríamos "very toast or un-toast". Ni así se callaron. Malditos músicos... con lo que a mi me gusta el cine mudo pero mudo de todo...

El nombre de aquella chica de fucsia muy pintada a lo pin-up y con zapatos de color fucsia 3 tres tonos más apagado que el vestido debía llamarse de algún modo que empezara por "s o por p" porque no hacía nada más que firmar cheques en blanco con una rúbrica con "pes" y o "eses". Quien sabe si ella era Silvia, Sophy, Sandra, Sonia, Patricia, Pandora, Pilar, Priscilla... tenía una sonrisa muy universal, con costumbres de sol en su sistema. Era descarada, muy hábil, llamaba a los taxis muy agresivamente, como si conociera la ciudad ya de mucho antes de empezar el sueño (y eso que había llegado tarde).

Luego ella estaba en uno de esos fast-food a pie de playa y se compró un yogurt natural de marca "X". ¡Oh dios!¡No! ¡Yo mato por un
yogurt natural de marca "X"! Así que la maté por un yogurt y encima estaba caducado... no podía dejar huellas de tan vil crimen, pero me sería muy difícil deshacerme de una víctima vestida de fucsia. Si la hubiera tirado al mar, todos los barcos hubieran ido a ella creyéndola faro alejandrino, si la hubiera dejado allí mismo, todos hubieran creido que era un cono señalético vial... así que decidí revivirla con una condición: El yogurt natural me lo como yo... y cámbiate de vestido "my darling", y así podemos despistar a los músicos, que ese color empieza a chirriar en el sueño, y debe verse desde Saturno. Después de todo... hube de ir pagando todas las cuentas pendientes en la ciudad. Una pompa de caramelo, una toffle-apple que comrpró en la esquina de la 56 con Meryl Street y en Xanadú Center, donde compró unos esquís muy caros con los que decía que iriamos a ver la puesta de sol sentados en el Anillo de Júpiter.
En ese momento me desperté y ya no quise saber nada de ella. Pero se cambió el vestido, porque esta mañana estaba tendido sobre la cama.

Al menos eso dicen, que sea verdad, es otra cosa.
Feliz dia | Happy day

lunes, 4 de mayo de 2009

Mensaje en una botella

Anoche me llegó un correo electrónico que debió colapsarme... cuando ya creí haberlo vivido todo, cuando menos me esperaba un halago brillante por mis palabras... aparece este mensaje anónimo... anónimo en cuanto a que no veo carnalmente las manos que lo escribieron. Sea como fuere, cuando lo leí anoche, después de un fin de semana un tanto epicúreo y dándole vueltas a la cabeza sin beneficio alguno, leer esto me hizo llorar de felicidad, verdadera felicidad. Causar estos menesteres en alguien sólo con unas líneas... es el mayor placer... que puedo vivir. Y actualizo hoy con ello porque es un texto mucho mejor que cualquiera que yo pudiera llegar a escribir...

El mensaje decía así:

Reconozco que no había hecho mucho caso a tu blog, es más, se me olvidó que tuvieras uno, pensaba que sería como más profesional, no me acuerdo. El caso es que hace unos días empecé a curiosear por él, lentamente…La otra noche, me encontraba un poco triste, me hacía preguntas, cuando ésto pasa recurro a mi gran libro de poemas de Luis García Montero, él me encanta, hace de las cosas más sencillas obras maestras, tiene un gusto perfecto, nada de excesos. Luego, después de leer varios poemas, entré en tu blog y encontré algo que habías escrito hace ya tiempo. Nada más empezar me di cuenta que había una relación con este autor que te digo. Se me aceleró el pulso, esas palabras me estaban entrando por los poros de mi piel, me puse muy nerviosa, sentía mucho amor y deseo hacia algo o alguien. De pronto había conocido algo de ti nuevo de verdad y me asusté porque deseaba demasiado estar contigo. Soy muy visceral y apasionada la mayoría de las veces y las personas como tú me atraen, tienes un sentido peculiar y profundo de las cosas y una imaginación suficiente como para escribir una novela de principio a fin. Y así estoy yo...acelerada últimamente…como resumo todo esto…no lo sé. Te echo mucho de menos, me encantaría estar más contigo porque me parece que tienes algo que me gusta mucho, eres de muchas formas, te manifiestas de muchas formas, no aburres. La verdad es que cuando te encontré estaba fría y cerrada como una tumba a cal y canto, pero ya ves, florezco con la primavera tanto que mis hojas se acaban quemando si no tengo cuidado, pero bueno, hace tiempo que decidí que hay que ser sincero con uno mismo, mas que decisión, es una condición.

Un abrazo muy muy fuerte.



No tengo palabras...y hoy me siento como en la foto, hiperactivo y con una decena de brazos que no sé que hacer... feliz.

jueves, 30 de abril de 2009

H5N1

Yo ya me he puesto la mascarilla verde odiosa "antiporcine virus". No soy ni mucho menos un homólogo de la hipocondría ni mucho menos. Es más, por pensar pienso que en mí ni tan siquiera muta, ni se reproduce ni vive ni por lo tanto muere.
Es lo que tiene haber estudiado en un colegio público.

Ayer escuché a un "finodecapital" decir que como él era vegetariano de virus nada. Hay que ver como están las cosas. Entre la crisis, lo porcino y la vegetación "vegetariense" aquí uno no da a vasto. Y resulta de que eso no tiene nada que ver, que uno puede comer como una jirafa de la copa de los árboles y resulta igual contagiado, solo por tener contacto con quien la tenga.
Esto de todos modos va para largo y ya estoy ideando un "antiviral gráfico". Ya hablaremos de ello el lunes, hoy por lo pronto me retiro que tengo prisa y no llego al lugar donde se me citó. Este fin de semana, nada de asustar a los niños con esto del virus porcino,(lo digo porque hay gente con mucha imaginación que seguro que por cambiar cambia al lobo de caperucita por un virus con forma de espantapájaros nupcial) Asi que nada de bromas, ni de historias falsas. Quien genere alarma estará generando mal. Y quien sea vegetariano que no piense que va a morir de viejo, que aquí chinchamos todos. Si no es de "porcine gripe" será de otra cosa, pero al fin y al cabo, chinchamos.
Por cierto, me pregunto... ¿no será que con esto de la crisis han empezado a reventar "cerdos financieros" y están pandemiando su peste inmundicia?

Habrá que estar atentos... descansen... y pónganse antes la mascarilla que las gafas, ahora es más imprescindible respirar que ver. De aqui a unos dias respirar puede tener precio... ¿quien sabe? 1,99 € el m3. Quizá... Un fuerte abrazo

miércoles, 29 de abril de 2009

Ω3

Ω3 shölk
Me gusta recomponerme, poco a poco, despacio, adelante. Componer literalmente, inventarme palabras, dormir a secas, rezumar sonrisa cuando fuere necesario. Yo nunca había vivido aquí, nunca había sentido el rumor de las cosas y las gentes tal así, muy superfluo y continuo, acelerado tan sólo a veces, como cuando uno sueña que sueña estar montado en un telesférico que comienza muy lento (0,0001 mph) hasta que se acelera tanto que no ve final ni precipicio, ni beneficio ni cualquier otra cosa visible. (infinite \infty) He visto cosas bellas muchas veces. Siempre puse empeño por mirar con detalle lo que veía, pero me despreocupaba cuando empezaba a sentir que mejor que mirar era vivir. Yo he visto las cosas mas bellas del mundo, las más \infty, las más Ω, las más olvidables a fin de que todo el mundo quede en paz con sus recuerdos. Yo he vivido menos de lo que debería, más aún, gire y gire, vuelta y vuelta. En la vida se me indicó no perderme en exceso,y no me perdí, se me pidió que cumpliera mi misión, y la estoy cumpliendo,se me eximió de Dios y todo lo inmiscuible en él. Transgredí una norma y conseguí creer en ti sobre todas las cosas, en ti que lees, la feliz, la Osa Menor configurada inextremis. No hace falta mirar para saber que lo he visto. Helps

viernes, 24 de abril de 2009

¿Yo? Científico del mes...

Quien lo diría. Mi madre estará orgullosísimo de mi, de su hijo "yo", "su científico de naranjas atómicas y mamáhonesas". Una prestigiosa revista norteamericana acaba de nombrarme "sciencist of the month" o lo que viene a ser lo mismo: científico del mes. Sabía que esto ocurriría tarde o temprano... un solo día en internet y las naranjas atómicas son más famosas que las "Supremas de Móstoles".

Ahora habrá que ver si con esto me hago hombre adinerado. Que esto sirva de ejemplo... un hortelano puede llegar a tener el poder del mundo en sus manos y pasar de labrar la tierra a poder destruirla de un solo naranjazo. Próxima estación: Premio nobel de las ciencias. ¿Qué que no?. Menos daba una piedra y mira donde estuvimos.

Feliz fin de semana. Sonrían. Un fuerte abrazo.

jueves, 23 de abril de 2009

Si, si, sciencist...

Yo la verdad, no sé qué pasa, pero siempre por A o por B… se llega a la C. Debería estar loco para decir otra cosa… ¿qué cosa?. (Sonrío) Pues ya sabes, eso, joder lo que te dije ayer… ¿qué pasa que ya no te acuerdas? No me lo puedo creer…


Pues créetelo. ¿Y si no quiero qué? Allá tú, creer está en manos de cada uno. (Bueno más bien en mente, aunque ahora que lo pienso mente no todos tenemos, manos si). No se puede obligar a creer a alguien, mucho menos obligar a creer a nadie, porque si se obliga a creer a nadie al final te encuentras con que estás obligando a nada y al final si no hay nada resulta que al final nadie va a creer. Yo creo que nadie me va a creer, y no por nada, sino porque nadie cree nada, nada al final se convierte en la ruta absoluta y como hagas la ruta relativa, ya sí que nadie creerá en nada ni absolutamente ni relativamente.

Estoy seguro de que mañana mi vida habrá cambiado por completo. Abandono las artes, el diseño y todo lo que tenga relación. Me vuelvo científico… si si, como lo oyes, “sciencist”, de estos de pura cepa y de radiología invertida. Algunos me llamarán ingeniero, otros experimentalista, otros frutero y otros simplemente ni me llamarán bien porque no tengan mi número o porque no les quede saldo en la tarjeta prepago. Vete tú a saber. Hace unos “posts” hablé de mi laboratorio y de la curiosa reacción nuclear de unas naranjas que había en mi casa. Pues bien, aquí muestro el experimento (para los que tengan como máxime ese dicho de: tú vas por el campo y ves una naranja en el suelo. ¿Estás seguro de que es una naranja? Y uno le dice a ese: Pues si claro, si veo una naranja es una naranja, ¿qué coño va a ser si no? Y salta y dice éste: - Pues no, porque puede ser media, imbécil.) Ya se sabe, por eso de la teoría de una esfera, que uno se cree que es esfera por la redondez de las tasas de transferencia, pero luego puede que sea semiesfera, hay una parte siempre que no se ve. De hecho creo que si la luna no la hubieran pisado ya Amstrong y todos estos, yo diría que es semiesférica, vamos, media naranja, un casco, media sandía, lo que se quiera usar como ejemplo, pero entiéndaseme. Pues aquí está la naranja completa (en la foto) para que no quepan dudas. Sometida ésta a miméticos espasmos, con descargas eléctricas bajo sometimiento en sales yodadas diluidas en agua semilíquida con otra concentración (por si algún científico lee esto la concentración es: {µ-Ø ≠ + ⅖ ≥ residual AP}). Pero no trate de experimentar por su cuenta, esto es más serio de lo que pareciera. De hecho creo que una pequeña radiación atómica durante mi experimento ha dañado seriamente mi pié izquierdo y es posible que se haga extensible a pesar de los ungüentos. ¿Cojera? No, no creo, aunque no se descarta.

La fotografía (la cual puede pulsar para ampliar y ver a escala mayor) muestra el proceso de sometimiento de las sales y las descargas eléctricas de ± 4000 A. La oxidación del producto es más que evidente y en tan sólo 7 días (con aplicaciones de descargas y sometimiento mediante diálisis de las sales con 8Ais (Acidez Inicial de Sales) ). Uno ve expresamente una oxidación acelerada (una naranja no suele tardar 7 días en coger tal aspecto putrefacto).

Así mismo, estas naranjas, como ya se dijo en su momento poseen protones y neutrones por toda su masa con partículas activas (electrones) que hacen que sean atómicas. Lo único que se hace con éste proceso es acelerar e incrementar la fuerza, es por eso que al 6º día ya pueden atisbarse movimientos lumínicos alrededor de dicha naranja. Al séptimo día es mucho más evidente e intenso, y al mismo tiempo peligroso. Tocar esta naranja, no sólo en el 7º día cuando los indicios atómicos son evidentes, sino desde el inicio del procedimiento experimental, es tan peligroso que podría producir efectos irreversibles para la salud. Que me lo digan a mi, pero vaya que no me importa, a veces es mejor morir por la causa que causar morir. Cuidado con lo inverso. Que no es ni in ni verso.
Así mismo, esta actividad nuclear en el interior de la naranja hace que sirva como recurso energético, pudiéndose incluso conectar aparatos eléctricos de alto voltaje a dicha naranja. La duración estimada (dependiendo de si el electrodoméstico es de clase A ó C ó D) varía ya que poseen diferentes baremos de consumo. Por lo tanto deberá consultar a su proveedor de electrodomésticos o el manual de instrucciones de su aparato (Entiéndase como su aparato por un aparato eléctrico que sea suyo, es decir, en propiedad, pagado ya o como máximo a falta de 5 recibos de no menos de 29,90 €/mes de financiación). Ahora se está inventando un envase que pueda portar estas naranjas sin que ello suponga un riesgo implícito de transporte y manipulación.
El zumo de estas naranjas (verde friegasuelos de lima-limão como el que se vende en el Mercadona) ha sido probado sobre diferentes “engines” motores y soportes, dando resultados impresionantes que pueden cambiar el hábito de consumo de recursos energéticos como el petróleo. (Esto lo digo por si algún “jeque” árabe quiere sobornarme para comprarme la idea y así quitarla del medio. Estoy abierto a todo tipo de trato. La pela es la pela, y como de esto no se come, pues ya se sabe… que yo soy fiel a mis principios de científico, vamos acabo e empezar, muchos principios no tengo, pero los que tengo no van a cambiar por tener 400 ó 500 millones de € en el bolsillo, como mucho se transformarán, pero cambiar… eso lo dudo…) De todos modos, cuidado, porque como vengan a secuestrarme, aniquilarme o en su defecto quitarme del medio, les advierto… tengo el laboratorio minado de estas naranjas… un paso en falso… y caerán fulminados.

Ahora me toca sentarme a esperar a que la vida me cambie. Internet tiene estas cosas, un día eres un miserable, y al día siguiente… quien sabe…

Un saludo desde el laboratorio sobrino excienceperiments©

miércoles, 22 de abril de 2009

chek point | mukkia

A saber, mirar desde aquí también es posible. ¿Dónde no? Al fin y al cabo es una manera de bilocarme, de mantenerme mutuo y per mutuo, y de acuerdo nada, ni tan siquiera queda un infante por las calles. Desde aquí mido mis pasos más frecuentemente, las alturas se miden en pies, los espacios en millas. Nueva vida, y de repente, delante de mí, otro bello paisaje. Sacar lo mejor de uno mismo para con el lugar, debería ser igualmente gratuito. Desde aquí veo una maceta con módem USB integrado de flores naranjas. Ya está, era fácil, cuando más naranjas son es a eso de las 13:04. De fondo hay un vano oscuro que las hace más almibares aún. Irradian una luz tan potente que duelen incluso los ojos si miras sin protector solar nº 15. Para que luego me digan que, por dar 50 vueltas sobre mí mismo y caerme al suelo mareado, estoy tonto… marearse al fin y al cabo no es más que dejar de ser consciente peer to peer. Si el proceso por el cual se llega a ello es voluntario o no, eso no es importante. Maréese, quizá ahí se encuentra la felicidad. ¿Quién sabe?. Besos desde Argónida.

viernes, 17 de abril de 2009

willkommen | tschüss

(Imagen diseñada por José Manuel Sobrino Carrasco. Uso limitado & no comercial. Publicada el 17/4/09)

Dicen las lenguas antiguas extendidas hasta nuestros días que cuando las Españas eran enormemente extensas en tierra y mar, en ellas no llegaba a ponerse el sol.

Las Españas… aquellos dimes y diretes en lenguas vernáculas… aquellos “tú dime que yo te amo”. Bésame hasta que púdranseme los ojos de no mirarte.

Ya sólo nos queda una… y podría decirse que ni queda, porque realmente es absurda la existencia de nombres y líneas imaginarias en la tierra. Una línea imaginaria debe servir para trazar un camino mental, una referencia espacial que nos ayude a desplazarnos y/o ubicarnos en el espacio. Un plano cartográfico, una carta de vuelo, la vía láctea (aunque visible), las trazas del universo entre astro y astro.

¿Pero en la tierra? De qué sirve saber si estoy en Francia o en Alemania, en Kazajistán o en Namibia. Puedo atravesarme el mundo a pié sin saber sobre qué país camino sin que ello dificulte mi marcha o mi viaje. Puedo cruzar 8341 fronteras diferentes (de municipios, provincias, comunidades autónomas, países…) hay tantas líneas imaginarias… tantas como su inutilidad.

Absurdo es el hombre porque pone límites a todo lo que toca. Maldita sea…

Siempre tuve una curiosidad amable que contar de mi vida transfronteriza. Hace dos años viajé a la República Checa para ver a mi amigo Lukas, con el que compartí casa en Inglaterra durante un mes y medio.

Nos hicimos tan buenos amigos que decidí marcharme a visitarlo a Praga (aunque él vivía en Žatecká). Viajé desde Londres en un viaje que me sorprendió por lo económico que era (no llegó a los 80 euros ida y vuelta, creo que aún guardo el billete).

Durante el viaje en autobús (que duró unas 22 horas) pude leer, escribir, dibujar, sonreír, ver tres películas en Inglés, dormirme 4 horas en intervalos de 30 minutos cada 5 horas… hablar con todos los viajeros (todos eran jóvenes estudiantes) y en ningún momento supe si estaba en Francia, en Alemania, en Bélgica o en “ChekeRepúblic” como decía Lukas en un inglés muy rápido trabalengüístico.

Si supe detectar los montes y bosques, las balsas de agua, los frondosos paisajes. A qué trozo de tierra de estado perteneciera me importaba un bledo, un real pepino, digamos que me era prácticamente indiferente. No lo supe en su momento ni quiero saberlo. No lo necesito.

Recuerdo que paramos en una estación de servicio en la frontera entre Bélgica y Alemania. Me bajé del autobús y di un paseo por el lugar con un abrigo de paño gris hasta los ojos (era noviembre y había restos de nieve bastante abundantes pero no mezquinos). Mientras me fumaba un cigarro anduve por la cuneta de la vía de servicio hasta un letrero de color verde con inscripciones en varios idiomas. Nada de español, tampoco era necesario. En inglés decía que tras ese cartel yo estaría pisando suelo Deutschlandés. Al darme la vuelta, y regresar a la estación de servicio vi de cara los carteles señaléticos que había dejado a las espaldas y que no había visto. Ahora veía una señal roja al otro lado de la carretera que decía “Bienvenue” (Bienvenidos a Bélgica) Pues bien, entre el inicio de una señal hasta la otra longitudinalmente en la carretera había una separación de unos 12 metros. Esos 12 metros no pertenecen a nadie, es tierra de nadie. Es de quien la pisa, y con suerte, de quien viva en ella. Miré al suelo y vi una extraña criatura animal de color negro. Tenía una piel muy punzante con pelo muy grueso. Solo pude ver eso de ella, y un hocico muy simpático. Era al atardecer y las luces de los coches al pasar me deslumbraban un poco. Pero pensé: esta criatura vive en un país que quizá es suyo, un país más largo que ancho (12 metros de ancho) pero quien sabe cuan largo puede llegar a ser.

EN esos 12 metros rectilíneos había 2 bienvenidas y dos despedidas. Una bienvenida en alemán (Willkommen) otra en francés (Von voyage) y decía Bienvenue a la vez pero 12 metros más allá. El que viva en esos 12 metros nunca será bienvenido y despedido en cuestión de segundos… al final regresé al autobús sin saber si estaba siendo bienvenido, despedido, willkommenido…

En un momento pisé pues 3 países a la vez. Bueno 2, porque no pude abrirme de piernas 12 metros para pisarlos a la vez los 3, pero no creáis que no lo intenté.

Luego una vez en Praga, viendo el caudal del río Moldava desde la ventana del salón de Lukas pensé en por qué entre país y país hay tanto espacio intermedio. Es para que nadie pueda decir que pisoteó a dos países a la vez. O que estuvo en dos países a la vez… eso sería una locura…

Haga este ejercicio: mire un mapamundi con todos los países delineados. Ahora mire otro de europa solo, más geográfico (no político). ¿Cambia algo?. ¿Se da cuenta de para qué sirven las fronteras? Da lo mismo que estén como que no.

Viajen cuanto quieran, desvívanse por no quedarse quietos en un lugar toda la vida, muévanse, dense prisa, visiten aquellos lugares que ni tan siquiera imaginaron nunca que pudieran llegar a existir, existan hoy sobre una duna desértica y naveguen mañana en un fiordo noruego montados en la proa de uno de esos cargueros de flota. Hagan lo que les plazca con el mundo siempre y cuando lo respeten, pero eso sí, no piensen en fronteras… piensen en que pisan una duna, navegan en un fiordo, pisan hielo glacial (eso quiere decir que están muy al norte o muy al sur de su propia casa), doquier que se encuentren oriéntense mediante/con las estrellas, los puntos cardinales, un mapa sin fronteras, el sol, la temperatura, la humedad en las caras de un árbol… precisen de lo que quieran para ubicarse (que tampoco es necesario). Las fronteras solo sirvieron y se inventaron para determinar el poder de un poderoso, para determinar “qué es mío y que es tuyo”. Pero cuando viaje, si es viajero de verdad, no sentirá que cruza líneas imaginarias, sino que surca un mundo ilimitado.

Si alguna vez nos reciben en otras tierras que sea con una buena copa de vino y sin lluvia. Y si llueve que sean copas de vino.

Willkommen. Denme y reciban un beso. Feliz día.

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