
Ring ring y después, una risa imprecisa que recuerda que el día de hoy ya nada tiene que ver con el de ayer. Como un cambio de estación repentino o el orden discordante de los libros del estante. Porque no existe una realidad si no podemos imaginarla, hoy ya, te imagino y pareces tan real y diversa...
Bella probabilidad que hizo casual encontrarte y perseguirte a deshoras con un clamor visceral, parecido a los sonidos que provienen de los animales en estampida y los mercados a rebosar una mañana de domingo calurosa y liviana, similar a las cosas que trepan por las paredes desviviéndose, a las aduanas a media noche y las verbenas de poblado en fiestas.
Causas bullicio, tumulto, estrés favorable.
Por causar causas incluso un deseo que lo inunda todo. Extraño pero intenso y fecundo. De poblarte y ser colono de tu boca, tus islas de piel. De que tus estancias favoritas pasen a ser las mías también, siendo yo Napoleón y tú un paseo fluvial difícil de conquistar.
Hay veces que, bien entrada la tarde, el cambio climático advierte que debemos vernos de nuevo casi por obligación. Huelen más las flores y se advierte una brisa voraz que terminará por envolvernos como se envuelven las dádivas, los alimentos o las manos bajo una almohada.
Suave... Así. Se desliza mi voz para intuirte y preguntarte. No me sale otro modo. Adoro tu risa y causarla.
Ella es una chica joven y realmente lo parece más aún. Es inteligente porque ríe cuando debe, piensa excelente y se nota por la mueca de sus labios y sus ojos (a la vez y en sincronía) que puede hacer feliz sólo con estar. Su cuerpo es alegre, eléctrico, y termina con una bombilla (encendida) de la que cuelga, airosa y salomónica, una cola de pelo que debe ser suave y bienoliente. Ojos vivaces, almendrados y alargados. La hacen particularmente adorable y encantadora. Tiene 3 (de tres) lunares pequeñísimos próximos a la boca. Ambos 3 sin ser ambos por ser tres conforman un triángulo escaleno (casi recto) que en la cultura oriental significa "belleza". La suma de los ángulos de dicho triángulo, coinciden con los ángulos de las comisuras de mi boca cuando sonrío. α (alfa) ~(es a) β (beta) = (lo que ella es a) coqueta. Su boca es peculiar. Parece un ingrediente, o una fruta silvestre muy madura. Si se mira fijamente (algo no recomendable para cardíacos) uno comienza a salivar, sin saber muy bien por qué dulce.
Imagíname siendo tu Doña Inés de Ulloa y yo Don Juan (Tenorio). Seguro que ahora ella está sonriendo. Es natural en sí misma, como un personaje principal, su risa, vestida de época siendo capaz de transportar a cualquier escéptico.
Imagíname sentado en un podio del paseo marítimo más cercano a tu casa. Vestido yo de época y pluma en un sombrero negro de ala amplia. A escasos dos metros por encima del nivel del mar, hay una bondad implícita en todas las cosas que desde éste lugar alcanzo a ver. Y aunque no te diviso, estás. Como está una ley matemática o geométrica, un pulso constante o un animal al acecho: recostado sobre su propia incógnita.
Si miras bien, hay una decena de personas caminando por la orilla, un hotel al fondo de la avenida y un restaurante donde yo, probablemente, cocinaría para tí abundante marisco y zumos muy silvestres.
Hay un silencio predominante, que sólo podría romper tu sonrisa. Esa que se escucha al otro lado del teléfono. Una simple mueca sería suficiente como para poner en marcha una orquesta, un florista, y un bufet a pie de playa, de levantar incluso del suelo a aquel grupo de más de 100 gaviotas espantándose de puritita envidia voraz que despierta tu boca...
Si apartas la mirada de ésta pantalla y me sonríes, querrá decir que todo va bien. Y si me besas, conseguirás, sin gastos de envío ni pago contrareembolso, hacerme, aunque solo fuese por un segundo, feliz porque sí. Porque apuesto a que tu boca es una fuente de felicidad... Y que en ello me vaya la vida si fuese necesario...
Si no produce nada, directamente no me digas nada. Haz pues como si no existiese.
Cualquiera de las dos cosas sería aceptable. Pero sea como sea, sonríe. Que ahí es donde yo gano...
¿Te toca sorprenderme? Adelante.
Un abrazo. Descansen.