jueves, 13 de noviembre de 2008
sobrinoentertainment presenta...EXTREMADURA COPINA EDITION V. 2008
sábado, 8 de noviembre de 2008
call me, please
jueves, 6 de noviembre de 2008
sobrino ensay colour investigations
martes, 21 de octubre de 2008
ch!nchetas
Tras pasar varios años en una casa, pueden ocurrir dos cosas: o uno decora –metafóricamente, se entiende- sus esquinas y paredes con su propia personalidad o bien esos mismos recovecos, las superficies llanas, las telarañas y las manchas de humedad te dibujan un rostro tan sombrío como el del famoso cuadro del grito.
Hace unos años, cuando me disponía a abandonar mi casa para comenzar mis estudios en la ciudad y no tan atrás en el tiempo, cuando hace un mes ante una mudanza que intenté posponer todo lo posible, me vi obligado a ver la película velada de mi vida durante los cinco últimos años. Carpetas repletas de apuntes y recortes de periódicos con amarillentas noticias que creíamos querer guardar para siempre. Poemas comenzados. Poemas a medias. Poemas terminados y que decidimos sepultar en un cajón. Viejas fotos donde tenemos la tonta expresión de pasar a la eternidad con una cámara. Cartas de antiguas novias, en las que el corazón vencía batalla tras batalla a la cabeza hasta que la guerra llegaba a su abrupto y mudo final... Y todo dejando la sensación de ¿ quién era yo?, ¿en qué estaría pensando?, ¿ qué tenía x para que me enamorase perdidamente de ella?, ¿y donde estarán ahora esta chica y aquella emoción que me acabó asfixiando como una bufanda en Agosto?.
Cada vez que cambiamos de casa (o siendo adolescentes, cuando nuestros padres nos obligan a ordenar nuestro cuarto), bajamos el listón en cuanto a los objetos, animados o inanimados, que queremos conservar. Lo que era imprescindible, ahora quizá no lo es tanto. Más tarde, aquello que salvamos de la primera quema acaba en una papelera. Finalmente, algunos de los supervivientes tampoco pasan el corte y los cargamos en bolsas de plástico camino del contenedor. Poco a poco, vamos reduciendo nuestros recuerdos y reliquias a lo esencial. Y con el paso y el peso del tiempo, también lo esencial terminará quedándose en los huesos. En definitiva, es el reverso de lo que algunos definen como libertad: poder elegir un camino que te conduce a otro, con lo que vamos eliminando opciones, y unas vías se abren mientras otras se cierran.
Aquí, con este proceso de selección del pasado, somos nosotros los que rescribimos nuestra historia, borrando del mapa rostros, muecas, palabras y alguna promesa sonrojante de amor eterno. Como resultado tenemos el único perfil que podemos soportar: un alegato a favor, un montón de pruebas circunstanciales, la duda razonable: a lo mejor no fuimos tan malos. Y también nos queda la esperanza de que el chico que quita las chinchetas de las fotografías de la pared se parezca en algo al que las clavó hace casi una década. Que no haya sido corrompido por la vida y sus no pocos sinsabores.
jueves, 16 de octubre de 2008
ON | OFF | ON Bon voyage
¿Te imaginas el mar? Con su espuma toda puestecita ahí, como si se hubiese pasado la noche de vaivén, agitado. Hace tan sólo unos minutos he tomado la decisión más importante de mis días, y ahora parece que me pesan los segundos, parece como que este paisaje no es ya para mí, nunca consideré que fuera mío, pero siempre consideré que era para mí.
He cambiado tantas cosas de lugar dentro de mí. Las circunstancias ya no son lo que eran - bon voyage-
Necesito hacer público lo más mío y privado. Las horas ya no son las mismas ni tampoco los lugares donde me hospedaré seguro dentro de unos meses. Nunca tuve la oportunidad tal así, como ahora la tengo de contarte.
Decía un escritor musulmán que es difícil determinar la orientación de las cosas cuando uno nada, porque la existencia de un mundo bajo nuestros pies flotantes inquieta nuestra mente. No me preguntes quién porque no recuerdo quien era.
Recordaba perfectamente el camino desde la recepción hasta la habitación que reservamos. No recordaba el número, pero parece como si los pies y la memoria más primera me llevaran cálculo al lugar. -Quiero ésta
Aquello estaba intacto, tal y como estaba cuando nos fuimos, los mismos cantos rodados, la casa que pinté en aquella acuarela tan primaria, porque era la casa de tu infancia. Cuando la vi supe que seguía siendo tuya allí sobre aquella montañita sometida un poco a las lenguas del mar.
Al marcharme sólo recuerdo el rumor como de un pueblo venido de tí... y con la sangre un tanto delirante.