miércoles, 20 de mayo de 2009

CirroestratoTM

Ya sé que en mi vida viví desasosiegos. Que, aunque a veces me sienta solo no soy el único de la especie en consumir fragmentos de mi mismo. Sé que pululo por vasos de vino y cosas así, casi hemisféricas, pero que nadie diga que no contempla desde lo alto de lo que odia, con aviones en mano, el dulce amor de lo salvaje, el amor porque sí, la pura sucesión del sexo ya innecesario.


Quizá rozo momentos de duda, no me encuentro demasiado bien, me encuentro mejor aún, eufórico, y sí que sé donde quiero estar.Tiene que ver contigo, conmigo y con otras partes menos automáticas. Amar por amar. Al fin y al cabo, anudarse el cabo del zapato izquierdo y seguir caminando, sin tropezar y con la mirada puesta en otra parte.
Desde luego las tardes son como pequeñas uñas desvividas y se prolongan hasta tí, hasta el ultimito haz de piel tuyo, ese nunca tocado por estas manos bastas que escriben con olor a nardos de una tarde en el jardín de tu indiferencia. Pero el olor a forma no queja, mantiene erectas las últimas funciones en aquel teatro desde el sol.
Los geles, las transaminasas, aquellas aves de rumor, los pacientes y los enamorados, las ceremonias y aquel "rest in peace".
Los fondos y las tragedias, el sexo inspirado como de un caracol, aquello que hoy me hace más parte de ti, de tu pueblo, de mi propia ignorancia cuando te veo remover los pies cuando imagino universos levantados como polvo desde tus tacones.

Aquello que tú llamabas octasílabo para mí no era otra cosa que circular, como aquellas cosas menos distintas, inventarte una música o informarte mediante códigos inscritos en líneas más o menos gruesas.
Hecho de menos lo que nunca tendré de ti, los gemidos, las faltas, las cosas tuyas más bellas, como tus cuerpos diferentes cada mañana y tus ojos induciéndome enfermedades más o menos psíquicas.
Hoy, y todos los días quiero té, té no promiscuo, inhibido, inducido en "close", tal y como en mariposas distingo diferentes dioses alados.

Quiero amarte sobre trenes que me lleven al pacífico. Viajar y no contaminar. Aunque ninguna de estas ultimas cosas sea posible, quiero hacerlo. ¿Dónde hay que firmar?

lunes, 18 de mayo de 2009

¿Gran qué? Yes sure

¡¡¡¡Oh my god!!!! Ya sé, ya sé. Suena un poco a english version de lo onomatopéyico.... pero es que uno después de ver éste film pierde la noción de las cosas y le termina ocurriendo lo que menos esperaba...¡pero ni por asomo! No voy a descifrar los encantos con los que nos deleita el bueno de Clint (Eastwood) en esta más que fascinante historia, no quiero estropearle la función así sin más.

Y si si, estoy totalmente de acuerdo, es una americanada con tintes racistas al principio, pero éste concepto estético cinético es importante para encauzar la situación y no parpadear ni un solo instante durante la proyección. Tampoco es que sea sólo racista, (lo es pero de un modo suave y raquítico) se comporta como un animal, gruñe a todo aquello que no le cabe en el entendimiento, se revuelve en su propia fe, insulta sin saber a cuento de qué, .es descaradamente divertido y encrespado, nulo de afecto a primera vista, porque después se convierte en un padre muy automático, atolondrado y muy en si sitio.

Es un grueso americano muy curtido, amante del orden quizá en exceso, pero eso le hace aún más americano, más cuadriculado y cuadrado, nada permisivo. Grotesco, homogéneo, rocoso pero con un trasfondo calórico que sólo deja ver con su expresión corporal frágil y en ocasiones delicada.
Quien haya disfrutado de algunos de aquellos western films del bueno de Clint, no echará de menos ningún gesto, ni esa personalidad desvinculante, intuitiva y animal. como cuando "revólver en mano a las puertas de uno de aquellos "saloon bar" del siempre lejano oeste. Sigue haciendo lo mismo, solo que ahora parece haber sido puesto ahí, en ese contexto urbano (muy americanizado) y él, como buen vaquero, ha persistido en sus formas y en sus costumbres. El contexto (aunque muy americano) es exquisito. A penas 2 espacios (simultáneamente) sirven de escena potencialmente inequívoca. Uno siente en todo momento que ha vivido ahí, o que podría llegar a vivir pasado mañana. Porque uno se ve barriendo la escalinata de acceso a la puerta principal (muy americana) y también se ve sentado viendo pasar el tiempo como el bueno de Clint. Uno se ríe sin querer, porque sabe que la moral no duele cuando el bueno de Clint insulta a regaña dientes, nunca con descaro o con afán de levantar ampollas. Así que no queda más remedio que reír. Quien apague la pantalla para no ver más estará renunciando a lo bello por excelencia. Y es que el bueno de Clint sabe bien lo que se trae entre manos.

El film es una reafirmación del yo en su estado más puro, una reconstruccion de principios, reordenar de nuevo los conceptos y esos mismos principios. Hay detalles evidentes y detalles menos evidentes. Si uno se entrega a la pantalla podrá ver (sin ni siquiera darse cuenta) todas las cosas importantes de la vida. Los valores, la estética de lo retrógrado, el amor a distancia (ese del tú ahí y yo aquí, sin besos ni abrazos pero no me podrás negar que te quiero con abundancia porque moriría por servirte la justicia que te mereces en el resto de tus días).
Ese insulto del bueno de Clint es ambivalente, superficial, a caso es lo mismo que dos vecinos se dirían para rabiarse. Si uno lo conoce acabará dándose cuenta de que forma parte de su personalidad. Al final de la película, estoy seguro de que a pesar de todo lo ocurrido, hubiera seguido llamando rollito de primavera a todo aquel un tanto oriental. Eso le hace fabuloso...

Todo gira en torno a una sola cosa, Gran cosa... pero al fin y al cabo es lo último en lo que pensaría cualquier ciudadano como el bueno de Clint.
Justo en ésta escena de la fotografía a mi me ha sucedido un vértigo, no sabía dónde tenía el estómago y si alguien me hubiera tomado el pulso en ese preciso instante hubiera roto esquemas médicos. Al final tanto para unas cuantas lágrimas de emoción. Hacía tiempo que no lloraba con un film. Esta vez ha sido inoportuno porlo inesperado de la situación y del contexto... aunque uno se lo imagina, porque todo sucede de una manera muy americana y muy preconcebida... pero es eso mismo lo que impulsa la emoción, que uno a pesar de que sabe lo que va a suceder... llora así sin más.

En la vida hay amores que nunca, deben olvidarse. Feliz día y disfruten del espectáculo del sol.

Only one

No me digas que no emociona:
Una palabra tuya, bastará para sanarme.
Y así fue. Debimos captar el mensaje antes, cuando 7 de los 14 planetas se alinearon y vinieron a decirnos que la fe mueve montañas. Aquí se quedron todas las fes y todas las montañas exhaustas, y me puse como un loco a vender parte de mi como quien no quiere la cosa.
¿Cómo? Si claro, soy un chico con suerte, ¿quién dijo lo contrario? Me he pasado la vida deleitando a mis sentidos. No me quejo ni mucho ni poco, más bien prácticamente nada. Quejarse sólo sirve para demostrar que uno no está nada de acuerdo con lo que vive, y yo la verdad es que siempre estuve muy de acuerdo con lo que vivía. Lo mío fue siempre una aventura. Casi siempre me he movido por ciudades que no consideraba mías como si lo fueran. A las gentes las miraba como si las conociera de antesdeayer, con un poco más de confianza que mañana.

Muchos pensarán que he perdido el juicio, que he dejado de prestar atención a los valores diarios de mi emocionabilidad con lo más público y privado de mí mismo... pero nada de eso... tengo los sentidos a pleno rendimiento... ahora mucho más vivaces y enérgicos, atentos y dispersos (aunque no por ello menos agudizados). Están mucho más dignificados y acordes con lo vivido y lo aún por vivir. Sigo poniéndole un empeño sobrehumano a mis tareas en la cocina, mimo con esmero todos los condimentos y las porciones de cada cual alimento. Tomo medidas sensibles y me tomo también la molestia de que todo concentre, en un resultado visual, en solo una mirada, todo el amor que se pueda transmitir mediante el color y la forma, la temperatura y las condiciones lumínicas del ambiente. El cariño es otra cosa, es un añadido más, sólo hay que dejarse llevar y todo está listo en menos de quince sabrosos minutos.

Hay que tener confianza en uno mismo. Antes, por ejemplo, debía desplazarme dos veces en semana unos tres kilómetros río abajo para poder ver una puesta de sol muy decente y sensacional. Ahora, sólo debo estar imbécil para no sentirla entrar por la ventana muy suave. Entonces ¿qué? Me siento y diviso por encima de los tejados la maravillosa reacción de todos los objetos, que sin poder hacer nada, vuelven a transformarse una tarde más haciéndose vulnerables al ámbar y a ése calor tibio que trepa por las paredes con fragor. Esta tarde, regresando por Roma he pensado que mi mejor opción es convertirme en un pez de color verde y así tener only one, two & three segundos de mi memoria más límpida. Y así olvidarme de todo y empezar a vivir una nueva vida de only one, two & three segundos de mi memoria más límpida. Pero eso no cambiaría nada, al contrario, lo haría aún más homogeneo todo, menos circunstancial. Y con ello mi cuerpo dejaría de tener algo de cuerpo... y ya no disfrutaría tanto de mí mismo.

Yo sigo siendo el mismo, solo que ahora ha llegado el momento de cambiar. Y que por fin todo el mundo sea feliz sin que por ello hayan de cruzar los dedos, incluido yo, que últimamente ando montando con exceso un metacarpiano sobre el otro, y aquí la suerte no es vecina, más bien es otro deseo más.

Feliz dia.

viernes, 15 de mayo de 2009

feliz | happy | glücklich | heureux | gelukkig | felice

Haberme levantado feliz esta mañana es una manera de ser autoconsecuente conmigo mismo.
Digamos que en cierto modo me lo merecía. Me ocurre cuando me río de mi mismo prolongadamente, y sin ser necesario ponerme frente a frente en un espejo. La situación propicia la risa per cápita, y mi producto interior bruto pierde puntos en todas las bolsas del mundo cuando pienso en ti y me veo igual de descartado.
Descartar viene a decir de sí mismo que es:

1. tr. Excluir a alguien o algo o apartarlo de sí. 2. tr. En una elección, prescindir de algo o de alguien. Para este homenaje quedan descartados banquetes y discursos, así como parientes. 3. tr. Rechazar, no admitir. Descartamos la posibilidad de lluvia.

Cuando uno persigue imposibles acaba convirtiéndose en algo imposibilitado también. No ve el límite pero se tropieza con él contínuamente. Uno va dejando de ver poco a poco la luz al final del túnel y empieza a sentir con menoscavo que es la hora de marcharse, más que nada por no molestar más, porque uno a fuerza de insistir y de insistirse a sí mismo, puede acabar molestando. Más tiempo de espera e incertidumbre sólo conseguiría una cosa: generar pánico y obstruir isoflavonas que son beneficiosas para el buen funcionamiento. Pánico porcino o aviar, puede llegar a inmiscuir sentir el virus del amor como inducido por vía intravenosa, muy virtual y perecedero.
Puede que me haya vuelto un incrédulo, ¿qué dices? ¿que parezco tener un punto tisotrópico-imbécil? Puede... parecerlo puede. (Sonrío). Pero esta mañana me he despertado feliz, y puede que al final del día vuelva a pensar en tí, y seguro que me tropezaré unas 13 veces con los límites y las fronteras, y que vuelva a parecer el imbécil de siempre, el que persigue un imposible, el que sueña cosas surrealistas, el que da por hecho que nunca será tu superhéroe, el de los calzoncillos por fuera de la malla de cota de color complementario.

¿Hasta cuando?. Ser feliz no me preocupa. Tampoco me preocupa ser descartado por tu soberanía de mujer feliz que seguro ,canta por momentos, mientras haces otras tareas silbando alguna cancioncilla feliz como tu voz y tu cuerpo a media tarde, cuando mas enérgica estás.

Bienaventurado aquel que se ríe de sí mismo porque nunca se le acabará el cachondeo. Tengo que parar de reírme de mi mismo o moriré extasiado de dolor estomacal... Puede que sea la última vez que te digo que te adoro, pero a ti eso poco te importa... solo te importa repetirme mil y una veces DO NOT PASS. On release.

Lo más importante de todo esto es, que gracias a ti, que lees, he conseguido descubirir en mí cosas maravillosas... cosas que ahora qe sé que existen me harán aún más feliz. Es el efecto círculo, una cosa empuja a otra y todo lleva a un mismo sitio "la felicidad y el equilibrio emocional y vital". Y eso, aunque ya no se cumpla a tu lado, es un requisito imprescindible para solicitar felicidad a domicilio.
Hoy estoy tan sumamente feliz que podría nombrar este día como único, y festivo. Estés donde estés, celebras el día de mi felicidad. Y es que en realidad es difícil determinar qué otro días serían laboralmente normales, porque no hay día que no me sienta feliz. Copien y peguen éste último párrafo en sus vidas. Sean felices estos 2 dias, a mi regreso sé que volveré aún más feliz. Voy a conseguir cosas importantes, lo presiento...
Un abrazo desde Glücklich provincia de Heureux (Gelukkig)

miércoles, 13 de mayo de 2009

Elephant viewer | on target

Anoche soñé contigo, y no estaba durmiendo, todo lo contrario, estaba bien despierto.
Soñé que vivías en el apartamento nº 12 del 46 de Gran Vía. Un elefante un tanto ruborizado había llegado a la ciudad sediento desde Antioquía, buscando agua por doquier. Era gigantemente enorme y muy predispuesto.

Mientras tú te planchabas el pelo y maldecías a tu peluquera por un estropicio sin importancia, viste pasar por la ventana del apartamento una enorme trompa seguida de un enorme cuerpo gris con arrugas elefánticas. Entonces gritaste "help meeee!!!" y yo cual superman con sleep rojo "marcandopaquete" y un pelo muy engominado, acudí a tu rescate trepando por las farolas y los balcones.

Luego, cuando ya te tenía entre mis brazos sana y salva, me dijiste que te olvidara y que no me hiciera el superhéroe contigo. Así que me fuí a comprar un helado de Stracciatella a una heladería que se llamaba como tú. Y allí, me puse a llorar como un imbécil, comiendo helado.
Me he levantado agobiado. Luego, de después me refiero, me he sentido mejor al saber que todo era un sueño. Pero cuidado, porque un elefante sediento puede llegar a tu apartamento...
¿Y entonces? Allí estaré yo para rescatarte...eso si quieres claro... que como todo, es dudable.
(Ahora aparece en la escena un olor a amoníaco muy fuerte y 4 personas que había hablando en la calle se tapan las vías respiratorias con lo primero que encuentran a mano. Una mujer de unos 51 años y medio tiene la mala suerte de coger, para cubrirse, un soldado de plomo que hbabía en un stand de antiguedades, con la poca fortuna de que el arma de dicho soldado esta cargada y se dispara involuntariamente hiriéndola de gravedad en el mentón).

martes, 12 de mayo de 2009

anticrisis zone | plan B

Lo llevaba pensando unos meses. Creo que no fui consciente de lo inmersa que estaba la crisis "in the world" hasta que tuve que cavar la tierra, abonar los espacios, trazar los surcos perfectamente paralelos e instalar un sistema de riego semiautomático (la crisis es muy semiautomática).
Un día de repente me vi coleccionando semillas de diferentes plantas. Primero asimilé el concepto de crisis. Me costó puesto que yo no estaba en crisis, todo lo contrario, me encontraba en un momento pleno de mi vida. Tal vez por eso me dió por coleccionar semillas en vez de quizá,echarme a llorar por los rincones. Lo tenía claro: "No lloros, ni mucho menos lamentos, ahora toca pasar al plan B. Vivir del ecosistema en vez del "sistema".

Así que me puse manos a la obra. Lo tenía todo de cara. El espacio era mio propio, así nadie podría quitármelo, usurpármelo o en su defecto embargármelo. Acudí a una asesoría fiscal que me asegurase 100% que aquello no sería deshauciado en los próximos 7 meses. Como no estaba en crisis me dijeron que para nada ese espacio sería nunca deshauciado a no ser que entre planta y planta contruyese una promoción de viviendas de alto standing con acciones tóxicas de alto riesgo en el Dow Jones.
Me puse a cavar, evidentemente asumí los riesgos.

Lo tenía todo muy claro. Expuse mis limitaciones: 62 m2 de terreno muy estable. 15 lineas de plantación de 7 metros de longitud. Aboceté todo esto en un papel. Dividí los espacios longitudinales y le apliqué una fórmula para obtener un número de plantas por línea. A 40 cm me daban 17,6 plantas por línea que en el espacio total serían 264 plantas. Según los manuales de plantación algunas como el calabacín o la col requerían de un poco más de espacio, así que hallé una media entre la línea 9 y la 13 para aquellas plantas que requerían 55 cm de distancia para el crecimiento óptimo. Examiné el terreno durante la labranza. La parte baja del terreno (zona norte) era más rica en tierra productiva muy arenosa y suelta. A medida que sube el terreno la tierra se hacía más arcillosa y por lo tanto dura, aunque retenía mucho mejor la humedad. Dependiendo de la planta situé un plan de actuación. La tomatera (Lycopersicum esculentum) podía ser situada en terrenos duros por su resistencia y adaptabilidad, pero como es un producto que me encanta, decidí situarla en la zona norte, más rica y enraizable. Pero a medida que subía sembré en la línea 6 y 7 pepinos (Cucumis sativus) calabacines (de este no me acuerdo la traducción latina aunque no es importante tampoco saberlo, uno se lo come igual a la plancha, a la parrilla o rebozado en harina de tempura para que sea más crujiente y severo en el paladar). A continuación sembré berenjenas (Solanum melongena) y pimientos verdes italianos (Capsicum annuum). También pimientos rojos de morfología cuadrada y ajos en las ultimas 3 filas a 25 cmlo que incrementaba la producción en un 18% más por línea.

Antes de hacer agujero por agujero línea por línea, extendí abono natural traído por un amable vecino de sus establos. Volví a mezclar la tierra con el abono. Con una cuerda tracé líneas rectas paralelas a 98 cm de distancia. 15 veces repetí la hazaña. Hacía un agujero, con las manos no más, insertaba la semilla envuelta en turba con el fonículo perpendicular a la atmósfera (de haberlo puesto hacia abajo hubiera fallado el pan B anticrisis pero estrepitósamente además). Después de insertar la planta bien orientada con un recipiente eché 20 cl de agua mezclada con abono triple15 recomendado por el manual. Después cubría la planta con tierra dejando el fonículo a tan sólo 1 cm de la corteza terrestre (superficie). Así hasta 213 plantas. 213 veces el procedimiento exacto, medido, calculado, para que una planta no le recriminara a la otra un centílitro de más ni un mm de menos para llegar a ver el Sol (éste para los egipcios era un Dios, par mi lo es también, para las plantas si no lo es, debería serlo).
Por último, reciclé algunos conductos de goma que mi padre guardaba en el garaje, les hice unos agujeros y puse dosificadores de goteo a la misma distancia que estaba cada planta (40 cm ó 55 cm dependiendo de la planta). Después las conecté todas a una general que bajaba dirección a 16 líneos de olivos espelendorosos. Yo quería ese mismo agua, esas mismas condiciones salínicas y minerales. Así que así lo hice.

Terminé agotado, exhausto. Algunos que pasaban por allí me decían que era posible que el 60% de las plantas no naciera, (no sé por qué tuvieron que hablar si yo no conocía a ninguno de ellos y tampoco le pregunté) El caso es que decían que no, pero que si lo hacían no morirían puesto que habían tomado vida casi sin existir, apenas a partir de un fonículo tan ridículo como inexistente.

Maldita sea, a los 3 días las Lycopersicum esculentum ya mostraban su esplendor muy mínimo pero lo mostraban. Buscaban el sol a rabiar, el calor, la vida en sí misma fuera de la tierra. Algunas mostraban incluso un pequeño ápice de felicidad y parecían celebrar con gorgoteos clorofílicos su milimétrico acercamiento al Sol.
Al sexto día todas las plantas habían salido, "todas" excepto una que decicidió morir porque era muy vergonzosa, tanto que prefirió morir antes que mostrarse al mundo anticrisis. Después de esta azarosa respuesta fonicular, cuando mostraban su crecimiento al 20% les inducí un coma profundo del que las despertaría a los dos días. Tras investigaciones que hice en mi laboratorio observé que después de un paro biológico uno se despierta con muchas más ganas de vivir. Así que inducí el coma y lo anulé a los dos días aportando unas bolas de sustrato muy débil que al contactar con el agua era vida en vena. Puse 5 bolitasbajo el goteo incesante (durante 23 minutos cayó agua) Unos 63 cl. por planta.
Y así fue, a la mañana siguiente todas estaban deseando vivir y no parar. A los dis días, mientras conducía escuché por la radio que Obama había decidido plantar un huerto como medida anticrisis del que comería toda la White House y algunos comedores de caridad.

Yo sólo dije: a buenas horas mangas verdes.
Hoy, tengo la medida anticrisis más potente de europa, y mañana diré si de todo el mundo. Eso sí, ha sido un éxito, porque si lo viera Alfredo Bryce Echenique diría: -¡Ese es el huerto de mi amada!. Feliz tarde, asegúrense de ser felices, y ya saben, la crisis es un producto de su imaginación. No hagan estas cosas en su casa.

lunes, 11 de mayo de 2009

The best option

Soy tu mejor opción. Mientras duermo, me despierto y me repito a mi mismo con gestos de somnolencia que ¡Soy tu mejor opción!. Fijate atentamente en lo que te digo:- SI hubiera dos mejores opciones, yo seguiría siendo la mejor opción de entre las mejores opciones.

Ahora me dirás que por qué me muestro así de narcisista e impío conmigo mismo... pero es que ya no sé cómo dejar de reconocer que yo, soy la mejor opción. Cueste lo que me cueste, debo reconocer que hacia tí ostento un tacto frágil, me dan ganas de cuidarte muy bien, de disfrutar cosas contigo que hasta diría que llegan a ser sagradas... sagradas porque no comparten el don de la prisa con el resto de cosas. Y es que... contigo... la vida debe vivirse muy plena.

(Ahora sintonizo una radio antigua de éstas que parece un bloque de aparatosa sinfonía, y en el canal 156 la voz de una mujer me dice repetidas veces que tú, eres mi mejor opción).
Lo siento mucho, pero ya sabes que ésta es a única forma que encuentro para sacarte de mi... mientras tanto...duerme...

viernes, 8 de mayo de 2009

who am I?

¿Quién soy yo? ¿qué y/o cómo?¿dónde?¿por qué y hasta cuándo?¿desde dónde?¿hasta qué? ¿y hasta donde? y si es así ¿por qué hasta allí? .

Lo cierto es que no lo sé. Aprendí a solaparme con una forma de vida muy al azar ya desde pequeño. Siempre soy el que escribo, el que narra circunstancias casi siempre ajenas a mí, sólo algunas de las palabras dichas desde mi aquí cada día circunscriben en torno a lo que un día supuestamente fui. Y sin embargo a veces parezco no tener ni un solo atisbo de consciencia, que no conciencia. Creo que de eso afortunadamente me quedan víveres en la despensa.

Reconozco en mí una vida virtual llena de cosas que nunca se palpan. No por ello son menos reales ni mucho menos imposibles.

Pero hubo otros días en los que debí sentirme pleno de todo lo carnal y palpable. Yo viví momentos que nunca debí olvidar, he supuesto cosas horribles, me perdí un día desorientado por la nieve a -2ºC en un coche que debió decidir quedarse parado a eso de la una de la mañana de una noche de Enero. Un día hice un bizcocho que gustó a todos mis vecinos. La mujer de mi vecino se enamoró de mi y vino a decírmelo una tarde mediante excusa de una gotera que caía en el techo de su baño. He besado a una mujer hasta 5 años mayor que yo. He dormido en un bed&breakfast por un solo dólar. Di un concierto en el “underground” de Picadilly Square de Londres ante la atenta mirada de todo aquel que pasaba y miraba. En sólo 20 minutos había ganado 8 libras, lo suficiente como para comer de ellas mi gran amigo Tomâsz, el Ucraniano y yo, en un restaurante propiedad de un luso con cara de pocos amigos que nos invitó a comer porque su mujer era de Granada y hacía unas croquetas que estaban de muerte y que a Tomâsz no le hicieron mucha gracia porque decía que echaba de menos las “КАТЛЕТКИ” que su madre le hacía por navidad en un pueblito muy al sur de su país, a unas 2 horas de Kiev. Yo he abrazado a un amigo para que llorara en mi hombro. He manipulado pruebas que demostraban que mi vecina era tonta de remate. Yo me tomé un whisky con hielo con uno de los investigadores que inventó la fecundación in-vitro, muy de noche y en el hemisferio sur del planeta . Yo amé a una persona a la que nuca debí haber amado. Estuve a punto de morir en un accidente cuando sólo tenía 5 años 4meses y 17 días cuando iba al colegio. Yo en ese mismo lugar, donde no debí morir de milagro, pinté con tiza el principio de un paso de cebra sin saber lo que hacía, sólo porque había escuchado a mi padre decir que ¡ahí debía existir un paso de cebra!. Al día siguiente llovió, y se borró, pero a los 23 días unas personas muy amables lo pintaron con pintura y ya no con tiza. Recuerdo que mi padre no quería que pasase por ahí nunca más. Hoy creo que lo hacía más por él que por mí.

Yo me he acostado con 18 mujeres a la vez, en el aeropuerto de Stansted, porque mi vuelo se retrasó por una niebla muy densa y debí pasar la noche junto a un equipo de rugby femenino que viajaba hacia Alemania y que se quedaron como yo, esperando que se levantase la niebla supongo. Yo he dicho que me acosté con 18 mujeres a la vez, no que hiciera el amor con todas ellas a la vez. Una cosa es lo que se dice, y otra lo que cada uno se imagina cuando se dice ese algo. Yo delaté a un mentiroso delante del mentido. Publiqué mi primer libro de poemas cortos cuando menos enamorado estaba. No he visto dar el último suspiro a nadie.No me gusta Kandinsky, ni tampoco Baudelaire ni todos estos desfasados de la New Age. He luchado contra gente mucho más fuerte que yo. Nunca perdí, siempre supe retirarme a tiempo. Gané pues.

Nunca he orinado en el mar, me parece una broma de mal gusto. Sí que lo hice en una piscina, pero involuntariamente, digamos que sólo tenía 3 años. Recuerdo aquel momento de placer inmenso como si fuera ayer. Tuve una novia que decidió estudiar psicología porque creía que todo el mundo estaba igual de chalada que ella y que por ello se forraría. Nunca dije una mentira que no fuese verdad, aunque solo fuera a medias. Yo al menos ponía esa mitad. Nunca diversifiqué mis amores, un amor era único e indisoluble, de haberlo hecho entonces no habría tenido ni uno solo y quizá no estaría escribiendo esto hoy ni sería quien soy. Yo siempre respeté a mis enemigos., aunque aún no sepa quiénes son. Yo nunca he cocinado para 3. Siempre para 2, para 4 o más de 4 comensales, pero nunca para 3. Arguiñano probó una de mis berenjenas confitadas con queso y salsa de caramelo y le gustó porque repitió otro trocito y preguntó que qué era ese sabor a flores. Yo le dije que un cocinero nunca desvela sus buenos secretos, que si quería le decía lo que llevaba, pero que lo de las flores no se lo diría.

Me encantan Kandinsky, Baudelaire y todos estos desfasados de la New Age. Antes dije que no me gustaban, no que no me encantaran.

Y que conste que yo nunca he estado a punto de casarme con una mujer 46 años mayor que yo sólo por dinero ni tampoco he visitado nunca a prostitutas “sex for Money”. Con eso quiero decir que creo en el amor y no en el dinero y que creo en el sexo con amor y no en el sexo con dinero. Al fin y al cabo, mezclarlo todo cuesta poco, saber separarlo cuesta aún menos.

Y sin embargo, ¿quién soy yo? . Alguien en quien, a la mínima de cambio, desconfías.

S’il vous plaît…

miércoles, 6 de mayo de 2009

slow metabolism | off my life

Debí aprender y practicar no sé cuantos idiomas para comprender que yo ya no formaba parte de nada tuyo. Al fin y al cabo es una manera de tener que retroceder otra vez en el tiempo y volver a sincronizarme con mi vida más mia y anterior.

Ayer mismo me despedí del amor de mi vida. Debió decirme "von voyage", quizá arrivederchi o no recuerdo si mas o menos tchüss en un alemán muy rígido y sin faltas de ortografía.
Los amores de nuestra vida son aquellos que uno siente tal así, es decir, aquellos que marcan un antes y un después, esos que despiertan el interés por textos de ciencia y química, amor por las cosas de tamaño menor que una micra, pasión por esos pequeños sorícidos que cuelgan de las paredes de nuestra imaginación, esa remota que pone todo el cuerpo en stand by durante minutos sin que ni un solo úsculo de nuestro cuerpo de fe de vida presente.

E aquí, el amor de mi vida viene a ser una mujer muy de sus cosas, plebeya, sonora y muy hábil con las matemáticas y los juicios de valor de la lógica. No podía ser de otra manera que seductora y simple, con una sonrisa espantapájaros muy universal sin por ello ser estándar, con aires de mujer fatal que con un solo tacón podría quebrar el mundo en dos pedazos muy visibles. Me gustará para siempre su boca porque imitaba estilos muy pictóricos, con puntos de luz muy distorsionados por un brillo de piel muy sana, muy "pehachenéutra" y lumínica.

Tenía unos ojos muy poco hundidos en la cuenca, no era muy visceral si no se la enfadaba mucho. Cuando tenía que decidir entre dos cosas siempre elegía la más difícil, aunque en ello le fuera la vida y la suerte. Pensaba tanto que ella a si misma se decía demasiado, pero nunca basta. Le encantaba mirar y leer, era por ello observadora, aunque le venía de un gen automático heredado quizá de su abuelo materno.

A mi me ella me encanta porque era singular en sus rasgos de felicidad, muy parasimpáticos y azucarados. Su piel debía ser muy fina y delicada, con un tono muy superior de color siempre cálido y adorable. Sé que usaba gafas y que cuando llora éstas se le empañan. También sé de ella que nunca recuerda lo que sueña, y se siente desafortunada por ello. Mientras duerme su cuerpo no para, está activo y armónico.

Ahora que me despidió para siempre debo empezar a quitarme de la cabeza que exista, es mejor seguir pensando por siempre que se trata solo de un retrato virtual y para nada visual. Debo sacar todos los muebles de dentro, airear las estancias, poner perfume allí donde fuere necesario, mejor si es abundante, para que borre cualquier indicio que vuelva a llevarme matemáticamente a ella.
Digamos que lo difícil viene ahora, toca limpiar y sacar lo no válido, reponer los lugares, ambientarlos con otra luz más acorde, un poco mas baja, y así ayudar a que todo se calme y no acabar yendo los domingos a la misa de tarde. Me siento como con el metabolismo muy lento, veo la mañana pasar muy despacio, y cuando la gente me sonríe pienso en comida envasada en lata sin conservantes ni colorantes, y todo está como con otra luz más tenue, más triste, más marítima y traumática. Hoy no tengo ganas de nada.
Pero prometí que tus deseos se cumplirían, y así lo haré. Descansa en paz pues, nadie, incluído yo, habrá de molestarte.

martes, 5 de mayo de 2009

fucSHEa

Anoche tuve un sueño apoplégico. Era algo así como cinematográfico a lo Match Point, muy antiviral e impreciso. Soñé con una chica a la que en ningún momento vi nada que no fuera su rostro así muy puestecito con tonos cool de carmín crespados, como si hubiera llegado al sueño corriendo de puritita carrera para no perderse ningún fotograma.
Cuando llegó aún estaban los créditos del principio, eso si, mi nombre ya había pasado y de fondo sonaba una orquesta muy peculiar que tocaba el saxo con una baqueta sintética, había un pianista que tocaba el piano con plumbs como si fuera un xilófono y una mujer mayor daba el "do de pecho" muy enigmático y sonoro.
Menos mal que ella no hizo demasiado ruido al entrar en el sueño, y se coló en la escena paseando por una calle así como muy Neoyorquina, abriéndose paso entre multitud de gentes y taxis amarillos. Miraba hacia adelante, como buscándome entre tanto espesor. Llevaba un pret â porter de los 90, así como muy caido en raso de color fucsia, muy redentor y brillante.
Se pintaba los labios muy al estilo pin-up, excesivamente hidrosolubles a un beso. En más de una escena durante el sueño me manchó los labios y el cuello, como quien diría me los pintó y me los repintó con esos besos efusivos que "bienme ella dabame".!oh my god! Qué flagelo tan sublime... la sensación inequívoca de que allí donde hay sensibilidad es más fuerte el martirio. Me besó a la puerta de un burguer king, en la puerta de un bar regentado por un alemán que siempre llevaba consigo un perro de color azul que se había hecho famoso por eso, por ser azul y a la puerta de uno de estos cines de pernoctar, en un bus stop y en el mismito bus sin stop, entre gente muy callada que ruborizaba de verguenza cuando veían la faldita fucsia y los talones levantados para alcanzar mi boca.
Todo era tan raro que en ningún momento le dije "i love you". Y me daba motivos, pero chica, a mi es que me dan miedo los perros azules, los burguer king y ese pret â porter tan fucsia. Llevaba un perfume muy fuerte y muy sensual, diría incluso hasta que era de hombre, mezclado con desodorante roll-on anti-manchas blancas en oferta. Portaba un bolso de vinilo sintético a juego con sus zapatos de charol de un color 3 tonos más oscuro que el fucsia del vestido (fucsia -3t). Tenía un pelo largo muy largo y moreno, así un tanto ondulado, recogido sobre la nuca dejando caer 3 mechones sobre los hombros, muy descuebiertos, demasiado descubiertos diría yo, muy tostados de sol y de luz. (Me pasé dos de las seis horas del sueño cubriéndole los hombros con un chal blanco transparente de gasa india).
Ella siempre me miraba y sonreía,me pedía que le hiciera el amor virulentamente en cualquier rincón de la ciudad. Era cruelmente atrevida. Yo un poco más timido la invitaba a comprar bolsas de migas de pan para dar de comer a las palomas en un parque muy al sur de la ciudad. Las vendía una tendera afroamericana muy gruesa, que llevaba un gorro de lana pajiza rematada con una margarita de alambre y cerámica. En el sueño tenía las manos muy rojas y enormes, tanto que alcanzó las dos bolsas de pan en tan solo un gesto. Tenía 2 palomas en su rededor, una sobre un hombro, la otra en la mesa dispensadora. Esta última picoteaba con afán todo lo que estuviera a su alcance, incluso me picoteó a mi los dedos de la mano cuando fui a coger una moneda de 2 Yens que se me cayó pagando a la tendera.
Esa era otra circunstancia. Una ciudad muy neoyorquina, un parque muy al sur, pero el dinero en Yenes, y todo el mundo llevaba
mascarilla antiviral. "P" o "S" decía que era porque la gente temía contagiarse de su amor por las cosas. La banda sonora del sueño nos perseguía allá donde fuéramos. Tocaban temas muy desfasados. Siboney, Aquellos ojos verdes, Qué será de mi vida, Feeling good... estaban parsimoniosamente locos todos ellos. No paraban de tocar música, incluso cuando les dí 10 yenes para que pararan en un momento en el que creí volverme loco porque no entendía al chef que nos preguntaba en medio de una terraza muy al pie de la calle, si el entrecoz lo queríamos "very toast or un-toast". Ni así se callaron. Malditos músicos... con lo que a mi me gusta el cine mudo pero mudo de todo...

El nombre de aquella chica de fucsia muy pintada a lo pin-up y con zapatos de color fucsia 3 tres tonos más apagado que el vestido debía llamarse de algún modo que empezara por "s o por p" porque no hacía nada más que firmar cheques en blanco con una rúbrica con "pes" y o "eses". Quien sabe si ella era Silvia, Sophy, Sandra, Sonia, Patricia, Pandora, Pilar, Priscilla... tenía una sonrisa muy universal, con costumbres de sol en su sistema. Era descarada, muy hábil, llamaba a los taxis muy agresivamente, como si conociera la ciudad ya de mucho antes de empezar el sueño (y eso que había llegado tarde).

Luego ella estaba en uno de esos fast-food a pie de playa y se compró un yogurt natural de marca "X". ¡Oh dios!¡No! ¡Yo mato por un
yogurt natural de marca "X"! Así que la maté por un yogurt y encima estaba caducado... no podía dejar huellas de tan vil crimen, pero me sería muy difícil deshacerme de una víctima vestida de fucsia. Si la hubiera tirado al mar, todos los barcos hubieran ido a ella creyéndola faro alejandrino, si la hubiera dejado allí mismo, todos hubieran creido que era un cono señalético vial... así que decidí revivirla con una condición: El yogurt natural me lo como yo... y cámbiate de vestido "my darling", y así podemos despistar a los músicos, que ese color empieza a chirriar en el sueño, y debe verse desde Saturno. Después de todo... hube de ir pagando todas las cuentas pendientes en la ciudad. Una pompa de caramelo, una toffle-apple que comrpró en la esquina de la 56 con Meryl Street y en Xanadú Center, donde compró unos esquís muy caros con los que decía que iriamos a ver la puesta de sol sentados en el Anillo de Júpiter.
En ese momento me desperté y ya no quise saber nada de ella. Pero se cambió el vestido, porque esta mañana estaba tendido sobre la cama.

Al menos eso dicen, que sea verdad, es otra cosa.
Feliz dia | Happy day

lunes, 4 de mayo de 2009

Mensaje en una botella

Anoche me llegó un correo electrónico que debió colapsarme... cuando ya creí haberlo vivido todo, cuando menos me esperaba un halago brillante por mis palabras... aparece este mensaje anónimo... anónimo en cuanto a que no veo carnalmente las manos que lo escribieron. Sea como fuere, cuando lo leí anoche, después de un fin de semana un tanto epicúreo y dándole vueltas a la cabeza sin beneficio alguno, leer esto me hizo llorar de felicidad, verdadera felicidad. Causar estos menesteres en alguien sólo con unas líneas... es el mayor placer... que puedo vivir. Y actualizo hoy con ello porque es un texto mucho mejor que cualquiera que yo pudiera llegar a escribir...

El mensaje decía así:

Reconozco que no había hecho mucho caso a tu blog, es más, se me olvidó que tuvieras uno, pensaba que sería como más profesional, no me acuerdo. El caso es que hace unos días empecé a curiosear por él, lentamente…La otra noche, me encontraba un poco triste, me hacía preguntas, cuando ésto pasa recurro a mi gran libro de poemas de Luis García Montero, él me encanta, hace de las cosas más sencillas obras maestras, tiene un gusto perfecto, nada de excesos. Luego, después de leer varios poemas, entré en tu blog y encontré algo que habías escrito hace ya tiempo. Nada más empezar me di cuenta que había una relación con este autor que te digo. Se me aceleró el pulso, esas palabras me estaban entrando por los poros de mi piel, me puse muy nerviosa, sentía mucho amor y deseo hacia algo o alguien. De pronto había conocido algo de ti nuevo de verdad y me asusté porque deseaba demasiado estar contigo. Soy muy visceral y apasionada la mayoría de las veces y las personas como tú me atraen, tienes un sentido peculiar y profundo de las cosas y una imaginación suficiente como para escribir una novela de principio a fin. Y así estoy yo...acelerada últimamente…como resumo todo esto…no lo sé. Te echo mucho de menos, me encantaría estar más contigo porque me parece que tienes algo que me gusta mucho, eres de muchas formas, te manifiestas de muchas formas, no aburres. La verdad es que cuando te encontré estaba fría y cerrada como una tumba a cal y canto, pero ya ves, florezco con la primavera tanto que mis hojas se acaban quemando si no tengo cuidado, pero bueno, hace tiempo que decidí que hay que ser sincero con uno mismo, mas que decisión, es una condición.

Un abrazo muy muy fuerte.



No tengo palabras...y hoy me siento como en la foto, hiperactivo y con una decena de brazos que no sé que hacer... feliz.

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